Ciencia y curiosidades sobre San Fermín

San Fermin

San Fermin Crédito: Arnau | @Arnaucomics

Según la tradición, Fermín fue el hijo de un senador romano de la ciudad de Pompaelo (Pamplona), llamado Firmo, convertido al cristianismo por el obispo francés San Honesto, discípulo a su vez de San Saturnino de Tolosa (también conocido por su apelativo francés como San Cernin). Fermín habría sido bautizado en la ciudad por San Saturnino, convirtiéndose así en uno de los primeros cristianos de la región.

Fue enviado a estudiar y formarse en Toulouse, donde posteriormente fue ordenado sacerdote y consagrado obispo. Regresó a Hispania y luego se trasladó a las Galias (actual Francia), donde predicó el cristianismo en diversas ciudades (Amiens, Beauvais, Angers…). Fue arrestado en Amiens, torturado y decapitado por orden del gobernador romano, el 25 de septiembre del año 303, lo que habría dado origen al simbólico pañuelico rojo de las fiestas. Sus restos fueron enterrados en una cripta bajo la catedral de Amiens, donde se conservan hasta hoy.

San Fermín no es el patrón de Pamplona, ese honor corresponde a San Saturnino. Sin embargo, su culto fue creciendo y hoy comparte el patronazgo de Navarra con San Francisco Javier.

La imagen de San Fermín consiste en una talla de medio cuerpo de 1,20 metros de altura en madera policromada de finales del siglo XV. Se trata de una imagen relicario que en su pecho alberga una teca ovalada que contiene diferentes reliquias del santo traídas desde Amiens. Con el paso de los siglos la talla fue enriqueciéndose con relicarios de plata.

En 1687, se revistió a la imagen del santo con un manto o capa pluvial de plata, oculta bajo el manto de tela que habitualmente porta, articulada por medio de ocho piezas que se unen entre sí, con decoración de elementos florales.

En 1746, también a instancias del ayuntamiento, se ejecutó la peana de plata con añadidos dorados, sobre la que se asienta el santo. Habitualmente la imagen de San Fermín porta un báculo y una mitra de plata dorada y pedrería. El primero es obra de Hernando de Oñate el mayor, el mismo que ejecutó el relicario del pecho. La mitra es de latón dorado y pedrería, realizada en el siglo XVIII, con una abigarrada decoración de elementos vegetales que la recubren por completo, situándose en los perfiles de la misma una crestería de flores de lis. El conjunto tiene un aire solemne y majestuoso.

Curiosamente, la talla de San Fermín lo representa con piel morena u oscura, por eso se le denomina popularmente “el morenico’. No hay evidencia histórica que sugiera que San Fermín fuera de raza negra. Se desconoce si la imagen original del santo mostraba la piel negra, o si el rostro de San Fermín se ha ido oscureciendo por el humo de las velas y el paso del tiempo.

En Pamplona se celebraban dos fiestas de San Fermín: el 25 de septiembre (día original del martirio) y el 7 de julio, establecido en el siglo XVI para unirlo a las ferias de ganado. San Fermín es también patrón de Amiens.

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